Consecuencias de la osteoporosis

La osteoporosis hace que los huesos se fracturen tras un golpe o una caída leve. Las roturas de estos huesos, conocidas comúnmente como fracturas por fragilidad, son más comunes en la muñeca, la cadera y la columna vertebral, aunque otras partes del cuerpo también pueden verse afectadas.

Consecuencias de la osteoporosis

La compresión de los huesos de la espalda (fracturas vertebrales) pueden conducir a la pérdida de altura y de la curvatura de la columna, mientras que una fractura de cadera a menudo conlleva a la pérdida de la independencia y la confianza.

Tener osteoporosis no significa automáticamente que los huesos se rompan, sino que se tiene un "mayor riesgo de fractura".

La delgadez y fragilidad de los huesos en sí misma no es dolorosa, pero si los huesos se rompen pueden causar dolor y conducir a otros problemas.

Sin embargo, los tratamientos farmacológicos eficaces, la fisioterapia y el apoyo práctico pueden reducir el riesgo de nuevas fracturas y acelerar la recuperación.

El hueso normal

Cuando nos fijamos en el hueso de cerca, podemos ver que hay 2 tipos de estructura ósea: o bien una forma densa llamada hueso cortical o una forma reticular que se llama hueso esponjoso.

El hueso cortical forma la capa externa dura de los huesos en el cuerpo y la mayor parte del cráneo y las costillas. El hueso esponjoso se encuentra principalmente en el interior de las vértebras (los segmentos óseos de la columna vertebral), y dentro de los extremos de los huesos largos como el fémur (hueso del muslo). En el siguiente dibujo de un hueso normal del muslo, se puede ver el hueso cortical a lo largo de la parte exterior de la diáfisis del hueso, y el hueso esponjoso dentro del extremo del hueso, cerca de la articulación de la cadera.

El hueso es un tejido vivo que está en un estado de cambio constante. Las células dentro del hueso, denominadas osteoblastos están involucradas en la formación de hueso nuevo, mientras que las células llamadas osteoclastas reabsorben el hueso. (Cuando el hueso se reabsorbe, el calcio y otros minerales se extraen del tejido óseo y se liberan dentro de la circulación.) Tanto la actividad de osteoblastos como la actividad de los osteoclastos es necesaria para mantener sano el tejido óseo. El equilibrio entre estas dos actividades opuestas dentro del hueso se ve influenciada por varios factores, incluyendo:

  • La edad.
  • La cantidad de hormonas sexuales (como el estrógeno y la testosterona) en el cuerpo.
  • Los genes.

Otras condiciones que pueden influir en la salud de los huesos son la toma de ciertos medicamentos, como los corticosteroides.

Consecuencias: hueso osteoporótico

Si la cantidad de hueso que se forma es mayor a la cantidad de hueso que se reabsorbe, entonces la masa ósea - la cantidad de hueso en el esqueleto - aumentará, como ocurre durante la infancia. Sin embargo, en torno a la edad de 30 años, la cantidad de hueso que se reabsorbe comienza a ser un poco mayor que la cantidad de hueso que se está formando, y durante muchos años después a esta edad, este ligero desequilibrio conduce a una pérdida progresiva de masa ósea a medida que pasan los años.

En una mujer, la menopausia es un evento significativo en relación a los huesos. La caída en el nivel de la hormona femenina "estrógeno" causa una marcada disminución de la masa ósea después de la menopausia. Es muy probable que esta significativa pérdida de masa ósea conduzca a huesos más delgados y débiles, así como un mayor riesgo de fractura - una enfermedad llamada osteoporosis. El riesgo a sufrir osteoporosis aumenta si se tiene uno o más factores de riesgo conocidos, tales como ser de origen asiático o caucásico, tener otro miembro de la familia con osteoporosis, una construcción corporal ligera y una dieta deficiente en calcio durante toda la vida.

Aunque es más común en las mujeres, los hombres también pueden desarrollar osteoporosis y ser propensos al tipo de fracturas que pueden ocurrir como resultado de tener esta condición.

Cuando la disolución de los huesos avanza hasta el punto de que la osteoporosis se diagnostica, la estructura física - y solidez - de los huesos cambia:

  • El hueso cortical se hace más delgado
  • El hueso esponjoso pierde densidad, dejando espacios más grandes que se forman entre la estructura ósea de los puntales que también se vuelven más delgados

Estos cambios pueden significar que la persona que los sufre tenga más probabilidad de fracturarse.

El hueso osteoporótico

Una persona puede estar en mayor riesgo de osteoporosis si sus padres tienen antecedentes de fracturas.

Si se ha necesitado tomar medicamentos que tienen el efecto secundario de reducir la masa ósea (por ejemplo, la cortisona), o si se tiene otra enfermedad que causa directa o indirectamente una pérdida de masa ósea (por ejemplo, un trastorno de la alimentación o el lupus eritematoso sistémico en las mujeres), se puede también estar en mayor riesgo de desarrollar osteoporosis.

Qué puede significar la osteoporosis para los huesos

Con la osteoporosis, los huesos se vuelven delgados y frágiles y se pueden romper con más facilidad. Las zonas comunes dónde pueden producirse fracturas debido a la osteoporosis incluyen la muñeca, la cadera y las vértebras de la columna vertebral. Algunas personas con osteoporosis pueden tener fracturas a causa de un ligero golpe o aumento de la presión, por ejemplo, un estornudo puede causar una fractura de costilla en una persona con osteoporosis.

Una fractura en la columna vertebral puede ocurrir debido a la compresión del hueso debilitado, y con osteoporosis puede suceder durante un simple movimiento de flexión hacia adelante o elevación. Este tipo de fractura en la columna vertebral puede causar dolor y una marcada curvatura de la columna con una pérdida asociada de la altura, algo que sufren a menudo las mujeres mayores con osteoporosis.

Una fractura de cadera debido a una caída puede conducir a una incapacidad para caminar sin ayuda durante un período prolongado, pérdida de la independencia, cuidados de enfermería a largo plazo y una mayor probabilidad de morir durante el año posterior a la fractura.