Diagnóstico de la osteoporosis

La osteoporosis a menudo se diagnostica después de que el debilitamiento de los huesos ha dado lugar a una fractura. Si existe un alto riesgo de osteoporosis el médico particular puede referir a una prueba de densidad ósea.

Diagnóstico de la osteoporosis

Una prueba de densidad ósea puede ayudar a diagnosticar la osteoporosis. Esta prueba es una simple y corta exploración indolora que mide la densidad (fuerza) de los huesos, por lo general en la cadera y la columna vertebral. El resultado de esta prueba se llama una "T-score" o densitometría ósea.

Con una densitometría ósea se mide la densidad mineral ósea (DMO) y se compara con la densidad ósea de un adulto joven saludable y alguien con la misma edad y sexo que el paciente.

Una T-score:

  • Por encima de -1 es normal
  • Entre -1 y -2.5 se clasifica como osteopenia (donde la densidad ósea es inferior a la media, pero no lo suficientemente baja como para ser clasificado como osteoporosis)
  • Por debajo de -2.5 se clasifica como osteoporosis

Una prueba de densidad ósea pueden ayudar a diagnosticar la osteoporosis, pero el resultado de la DMO no es el único factor que determina el riesgo de fracturar un hueso.

El médico también tendrá en cuenta la edad, sexo y las lesiones previas antes de decidir si se necesita tratamiento para la osteoporosis.

Cómo diagnosticar la osteoporosis

Se tomará una historia médica completa, incluidos los signos, síntomas y antecedentes familiares. Si hay sospecha de la existencia de osteoporosis, por lo general, se recomienda una radiografía especial para medir la densidad ósea.

El examen de densidad ósea se suele realizar mediante la absorciometría dual de rayos X (DEXA). Esta es una técnica de exploración de rayos X especializados que emite sólo niveles muy bajos de radiación (aproximadamente 1% de la radiación requerida para una radiografía de tórax).

Esta es una prueba precisa y sin dolor que tarda sólo de 5 a 10 minutos es realizarse. El paciente debe acostarse sobre una camilla especial mientras la máquina DEXA pasa por encima de él. La densidad de los huesos se mide en diferentes partes del cuerpo (por lo general en la columna lumbar y la cadera) y una fórmula se usa para calcular la densidad ósea en general. La densidad ósea del paciente se clasifica al compararla con la densidad ósea promedia de una persona de la misma edad, peso y género.

En algunos casos, la densidad ósea puede medirse también mediante una tomografía computarizada (TC) o exploración por ultrasonido, aunque estos métodos tienden a ser menos precisos.

El diagnóstico de la osteoporosis suele hacerse por el médico utilizando una combinación de una completa historia clínica y un examen físico, radiografías esqueléticas, densitometría ósea y pruebas de laboratorio especializadas. Si el médico diagnostica una masa ósea baja, puede querer llevar a cabo pruebas adicionales para descartar la posibilidad de otras enfermedades que puedan causar la pérdida de hueso, incluyendo osteomalacia (una enfermedad ósea metabólica caracterizada por una mineralización anormal de hueso) o hiperparatiroidismo (hiperactividad de las glándulas paratiroides).

La densitometría ósea es una técnica segura e indolora de radiografía que compara la densidad ósea con la densidad ósea máxima de alguien del mismo sexo y etnia que debería haber llegado a los 20 y 25 años de edad.

La densitometría ósea se realiza a menudo en mujeres en el momento de la menopausia. Varios tipos de densitometría ósea se utilizan hoy en día para detectar la pérdida de hueso en diferentes áreas del cuerpo. La absorciometría dual de rayos X (DEXA) es uno de los métodos más precisos, pero existen otras técnicas que también pueden identificar la osteoporosis, incluyendo la absorciometría de fotón único (SPA), la tomografía computarizada cuantitativa (TCC), la absorciometría radiográfica y el ultrasonido. El médico puede determinar qué método es el más adecuado para cada paciente.